Eliminación de varices

Las varices son dilataciones venosas, de diferente tamaño, que en ocasiones producen síntomas como cansancio, pesadez, hormigueo, etc. pero en otros pacientes no provocan molestias de ningún tipo. Sin embargo, en la mayoría de los casos no son un problema estético, y los pacientes pueden llegar a sufrir de tromboflebitis, úlceras, sangrados, etc. De ahí la importancia de hacer una valoración por un médico especializado en este tema y decidir el tratamiento más adecuado.

Protocolo de intervención

  1. Primera consulta gratuita: un médico especializado en varices realizará una historia clínica que incluye anamnesis y examen físico. Además le recomendará medidas preventivas, como el uso de una media elástica para la que tomará medidas de sus piernas, pues dicha media se confecciona según las dimensiones de la pierna de cada enfermo. Finalmente, se le entregará un plan de tratamiento personalizado, especificando el número de sesiones, tipo, precio, formas de pago, etc.
  2. Segunda consulta: estudio con ecografía Doppler color del sistema venoso de ambos miembros inferiores e inicio de tratamiento como tal, según la severidad de cada caso se iniciará con microespuma o directamente con esclerosis. El número de sesiones y visitas depende de la complejidad de cada enfermo. Al final de la misma se le entregará un informe detallado incluyendo los resultados de la ecografía, la conducta preventiva y el tratamiento realizado.
  3. Revisiones: terminado el plan de tratamiento original cada paciente será revisado por un médico cada seis meses (sin coste adicional) para detectar la posible aparición de nuevas dilataciones venosas y recomendar el tratamiento preventivo oportuno.

Tratamiento de las varices

Microespuma: es la opción más moderna con la gran ventaja de evitar la intervención quirúrgica, que es el procedimiento más tradicional. Esta técnica consiste en la inyección de un agente esclerosante convencional en forma de microespuma y bajo estricto control ecográfico. Nuestro equipo médico tiene una experiencia de más de 10 años con excelentes resultados clínicos.

Ventajas de la microespuma:

  1. Se puede hacer de forma ambulatoria, en consulta externa, sin necesidad de pasar por un quirófano.
  2. No requiere ningún tipo de estudio preoperatorio (ni analítica, ni electrocardiograma, etc.)
  3. No requiere ningún tipo de preparación (no hay que venir ni siquiera en ayunas).
  4. No implica baja laboral, sino que el paciente puede seguir realizando su vida normal.
  5. No es doloroso, por tanto tampoco no se usa ningún tipo de anestesia, con lo que se evitan los riesgos derivados de las mismas.
  6. En la mayoría de los casos se suele tratar todo un miembro inferior en una visita; los casos más complejos necesitarían dos visitas al médico.
  7. Dado su carácter muy poco agresivo, se puede tratar incluso a pacientes con problemas de salud como cardiopatías, tratamientos anticoagulantes (por ejemplo: Sintrom), enfermedades de la columna vertebral (que contraindican la anestesia epidural), las alergias a anestésicos, etc.
  8. Con el control ecográfico evolutivo se garantiza la eliminación de todas las grandes venas dañadas, pues si quedara algún residuo después del primer tratamiento, en la visita siguiente se realiza su corrección, lo que es imposible cuando se realiza el tratamiento quirúrgico.

Limitaciones de la microespuma:

  1. El paciente debe usar una media elástica durante 48 ó 72 horas (con una intervención quirúrgica tiene que usar un vendaje elástico compresivo durante unos 15 días).
  2. Los resultados no son inmediatos, es decir, las grandes dilataciones venosas desaparecen pero en ocasiones hay que esperar de tres a seis meses para que dejen de verse totalmente.
  3. Sólo se destruyen las grandes dilataciones venosas, por lo que si desde el punto de vista estético se desea la desaparición de las llamadas “arañas vasculares” (telangiectasias) es necesario complementar este tratamiento con esclerosis convencionales o láser (el tratamiento quirúrgico tampoco destruye dichas “arañas vasculares”).

Esclerosis: consiste en la inyección de una pequeña cantidad de esclerosante pero no a simple vista, sino con la ayuda de una lámpara de transiluminación que permite identificar venas subcutáneas poco perceptibles, pero causantes de síntomas y de las dilataciones más finas.

Láser: se usa para destruir las “arañas vasculares” más finas, después de que se hayan eliminado las venas mayores que las “alimentan” ya sea con “microespuma” o con esclerosis, pero ya con un fin exclusivamente estético.